|
50 mil personas celebran el Año Nuevo Chino en Buenos Aires

Unas 50 mil personas participaron ayer del primer día de festejo del año nuevo 4710 de China, en la porteña plaza de Barrancas de Belgrano, en un escenario donde hubo espectáculos artísticos y culturales y en cuyos senderos se instalaron puestos de venta de comidas, artesanías y vestimenta de ese país.
Por comenzar un nuevo Año del Dragón y debido a la importancia de este ser mitológico en su cultura, la comunidad china armó por primera vez dos escenarios y extendió los festejos a dos jornadas, por lo que la celebración culminará en la noche de hoy.
Aproximadamente a las 18 el escenario de la calle Arribeños, en pleno barrio chino de Belgrano, debió suspender su función debido a que algún vecino arrojó agua desde la altura y estropeó los equipos de luces y sonidos, por lo que el público y números artísticos se desarrollaron en la plaza vecino a la Estación Belgrano.
En este espacio fue donde tuvo lugar la ceremonia oficial de inauguración, a las 15, con"el despertar del Dragón", a cargo del embajador de China en Argentina, Ying Heng Ming. El diplomático destacó en su discurso la integración entre ambos pueblos y agradeció "a los amigos argentinos por acompañar la alegría y el ambiente de nuestra fiesta".
Tras explicar que "el Dragón es un símbolo de vigor", aseguró que "este será para todos un año vigoroso, próspero y feliz, en el que al cumplirse el 40 aniversario de las relaciones diplomáticas entre Argentina y China habrá visitas importantes de un lado y de otro y muchas actividades culturales entre la Ciudad de Buenos Aires y Pekín".
Ying Heng Ming estuvo acompañado en el escenario por el ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, Diego Santilli, y el animador de la fiesta, Carlos Lin (Lin Wen Chen, su verdadero nombre) el primer locutor nacional de origen chino, quien nació en Bolivia y llegó a Argentina a los dos años.
El despertar del Dragón consistió en la ceremonia de "pintada de pupilas" de dos dragones típicos, a lo que siguieron las danzas del Dragón y del León, que se repitieron cada hora por las calles del barrio chino y las veredas de la plaza, decorada con innumerables faroles rojos de papel con detalles dorados.
La inauguración culminó con la canción oficial “La Descendencia del Dragón”, fue interpretada en un versión lírica en español por Diego Famá y en una versión pop en chino. A partir de entonces y hasta esta noche se desarrollaban en ambos escenarios demostraciones de artes marciales, baile tradicional mulan, ceremonia del té, tango de la integración con parejas conformadas por argentinos y asiáticos y la orquesta, también mixta, Santa Ponja, además de números de humor y grupos musicales invitados de Japón y Corea.
Luego de varios sorteos con premios escritos dentro de las "galletas de la suerte", que tuvieron que ver con la liberación del pueblo chino hace 4.710 años, hubo una seguidilla de demostraciones de artes marciales, a cargo de argentinos y asiáticos. En tanto, en los senderos de la plaza y las calles del barrio chino -en este caso hasta que se levantó el escenario de Arribeños- miles de personas recorrían las ferias gastronómicas, de artesanías y ropas, mientras otro tanto se apiñaba junto al escenario para seguir los espectáculos.

Entre las actividades culturales chinas que concitaron mayor interés estuvo una demostración de caligrafía china y la explicación de la ceremonia del té, en ambos casos a cargo de especialistas de ambas artes.
Éste es el primer Año del Dragón que se celebra en Argentina, ya que cada animal del calendario chino se repite cada 12 años, y la comunidad hizo su primera fiesta de año nuevo en el país hace ocho años. El Dragón, según la mitología china, simboliza el poder y la riqueza, y Para la cultura oriental es el signo de los emperadores, encantador y brillante, que despide vitalidad, fuerza y atrae con magnetismo y extravagancia.
22/1/2012
Texto y fotos: Télam
Ver más notas sobre China
|