|
Cine documental
Transportes olvidados:
Al Este del Holocausto

El Centro Checo presenta un ciclo de los cuatro films del proyecto Transportes olvidados, una serie de documentales fruto de casi diez años de investigación y entrevistas a sobrevivientes checos y centroeuropeos del Holocausto, que estuvieron detenidos en campos de concentración prácticamente desconocidos en el Este de Europa. La serie incluye historias sobre Letonia, Bielorrusia, Estonia y Polonia.
El primer film, Transportes olvidados a Letonia ha sido galardonado con el premio mayor de la cinematografía checa al mejor documental del año 2007. El director Lukas Pribyl viajará especialmente a Buenos Aires para presentar los films y conversar con el público.
Fechas y lugar de las proyecciones (todas con entrada libre y gratuita).
Transportes olvidados a Letonia: Centro Cultural Ricardo Rojas, lunes 9 de agosto a las 21 hs. Corrientes 2038.
Transportes olvidados a Bielorrusia: Miércoles 11 de agosto, 19 hs. Asoc. Cultural Polaca, J.L. Borges 2076.
Transportes olvidados a Estonia: Jueves 12 de agosto, 19 hs. Asoc. Cultural Polaca, J.L. Borges 2076.
Transportes olvidados a Polonia: Viernes 13 de agosto, 19 hs. Asoc. Cultural Polaca, J.L. Borges 2076.
Transportes olvidados
La mención del Holocausto evoca en general imágenes de antebrazos tatuados con números, secuencias de niños con uniformes a rayas en Auschwitz, o los discursos de Hitler. Transportes Olvidados disipa nuestra noción de lo que es un “documental sobre el Holocausto”, ya que no tiene nada de eso. Basados en 400 horas de entrevistas grabadas en cinco continentes, y diez años de trabajo, cada uno de los films describe un destino de los transportes nazis y un singular modo de supervivencia bajo condiciones extremas, contados por primera vez por los judíos checos y centroeuropeos deportados a ghettos y campos desconocidos en Letonia, Bielorrusia, Estonia y Polonia.
El film sobre Estonia cuenta la fascinante historia de un grupo de mujeres y chicas que gracias a su ingenuidad juvenil, su amistad y ayuda mutua en detrimento de la búsqueda de la salvación personal, lograron pasar por los campos manteniéndose ajenas al genocidio que las rodeaba.
A diferencia de Estonia, donde no hubo sobrevivientes masculinos, de los 7000 checos deportados a Bielorrusia, ninguna mujer regresó. Sin embargo, veintidós hombres autosuficientes volvieron, gracias a la resistencia y la lucha armada. Estos hombres pelearon, fueron asesinados, pero también mataron.
Transportes olvidados a Letonia describe el esfuerzo por preservar la apariencia de una familia normal en los ghettos y campos. Los jóvenes se enamoraban y bailaban en fiestas clandestinas, los niños iban a la escuela, pero de camino tenían que pasar junto a las horcas; la vida bajo la sombra de la muerte.
El film sobre las deportaciones a Polonia oriental se centra en la psique de las personas permanentemente en fuga, escondidas, que debían cambiar y ocultar su identidad todo el tiempo. El film sobre Polonia es, por lo tanto, una historia acerca de la soledad de los individuos que tienen que engañar para sobrevivir.
“Letonia” es una historia de familias, “Bielorrusia”, una historia de hombres, y “Estonia”, una de mujeres. Cada film está pensado individualmente, sin embargo, cuando se los proyecta en serie, se hace presente una cierta superestructura que permite al espectador comparar las estrategias de supervivencia individual, las reacciones y difíciles decisiones que debían enfrentar aquellos que estaban expuestos a la más extrema violencia.
Sin hacer uso de comentarios o material de archivo contemporáneo, sino sólo utilizando fotos reales del momento y lugar preciso, el director (investigador político e historiador) Lukaš Přibyl documenta cada palabra de los testigos con material visual laboriosamente obtenido: fotografías intercambiadas por botellas de vodka en pueblos polacos, encontradas en albumes de ex-oficiales de la SS y sus amantes, recogido en depósitos de la KGB, o a través de fragmentos de material fílmico seleccionados entre más de 1600 horas de grabaciones encontradas en archivos oficiales. De este modo, podemos ver a la gente que habla en los documentales en imágenes tomadas casi setenta años atrás.
Desde la asombrosa historia de unos Romeo y Julieta de uno de los campos, hasta la de un hombre encerrado en la misma prisión tres veces con identidades diferentes, el montaje minimalista de los puntos de vista particulares y personales junto con el material de archivo jamás visto se combinan para crear un cuadro conmovedor, de pasión por la vida, que se expresa a través de la suerte, la sabiduría, la ingenuidad y la pura voluntad, y nos revela un Holocausto que hasta hoy desconocíamos.
6/8/2010
Notas relacionadas:
Invasión 68: Praga - Fotografías de Josef Koudelka
La joven prodigio Natálie Schwamová se presenta en Buenos Aires
|