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La xenofobia holandesa, ahora contra el Este de Europa

Geert Wilders
Geert Wilders

El xenófobo Partido de la Libertad (PVV), aliado a la coalición de gobierno holandés, acaba de protagonizar un nuevo escándalo de racismo y discriminación que acorrala al primer ministro, Mark Rutte, y abre un signo de interrogación sobre su futuro.

Aunque esta vez no fue la habitual islamofobia de Geert Wilders, líder del PVV, el detonante del escándalo. Parece ser que los holandeses ya se acostumbraron y venían tolerando a Wilders en sus habituales ataques xenófobos al Islam.  A pesar de hacerse famoso en toda Europa por sus declaraciones racistas y sus numerosas incitaciones al odio racial; Wilders fue absuelto el año pasado por la Justicia holandesa por supuestos delitos de incitación al odio racial al comparar el "Mein Kampf" (Mi lucha), el libro de Adolf Hitler, con el Corán. El mes pasado, el PVV de Wilders se atrevió incluso a atacar abiertamente a la reina Beatriz de los Países Bajos, durante la visita que la monarca realizó a Omán y a Emiratos Árabes Unidos, por llevar el velo islámico en sendas visitas a mezquitas.

Pero ahora el monstruo imaginario se ubica más cerca en la mente de la ultraderecha holandesa, dentro de la propia Europa, y eso le genera más dolores de cabeza a Rutte. Una cosa es que la xenofobia de sus aliados políticos tenga a los musulmanes como destinatarios; pero que sea contra otros europeos le está generando una crisis institucional frente a sus pares en la UE.

El detonante fue vía Internet. El PVV abrió una sección en su sitio web donde los ciudadanos pueden denunciar problemas con los inmigrantes de Europa del Este, hecho que motivó críticas de todo el arco político exigiendo explicaciones a Rutte, quien por el momento se mantiene en silencio, y sólo se pronunció de manera muy timorata: "Yo no comento sistemáticamente sobre todo lo que dice Wilders".

Según el PVV, hasta la fecha se inscribieron en la página cerca de 30.000 holandeses que dicen tener problemas con los inmigrantes del Este.  "¿De qué manera lo han molestado los inmigrantes del Este de Europa?: 1- molestias por ruido excesivo, 2- problemas a la hora de estacionar su vehículo, 3-problemas derivados del abuso de alcohol, 4-suciedad", son algunas de las preguntas del formulario de inscripción de la página web. Tampoco se ahorran expresiones abiertamente xenófobas y  tendenciosas del tipo: "Si ha perdido usted su trabajo a consecuencia de algún inmigrante, hágalo saber aquí".

El presidente del Parlamento Europeo, el socialista, Martin Schulz, pidió entrevistarse a la mayor brevedad con Wilders, ante lo que considera "actitud intolerable". La gravedad del asunto incluso podría llegar a instalar el tema en la agenda de la próxima cumbre europea.

Aunque no se dice abiertamente, las tendenciosas preguntas del sitio web apuntan claramente a estigmatizar a los inmigrantes polacos, búlgaros y rumanos que viven en Holanda, según interpretó el eurodiputado del partido VVD, Hans van Balen, integrante de la coalición de gobierno.

Por tal razón, la eurodiputada del CDA Corien Wortmann Kool, afirmó hoy en declaraciones al informativo de la radio pública Radio 1-journaal, que el caso generó "un problema de dimensiones internacionales".    "Parece (con su silencio) que nuestro primer ministro aprueba (la postura de Wilders). Debería desmarcarse y decir en público que  esa web es una pésima iniciativa, que la web no refleja la opinión de toda Holanda", sostuvo Wortmann Kool, quien pertenece a la misma agrupación política que Rutte.

La encrucijada mayor para Rutte radica en que el PVV es la tercera fuerza parlamentaria y de su apoyo depende en gran medida la estabilidad del gabinete conservador holandés.

15/2/2012

 

 

 

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