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Una sudafricana en Buenos Aires
Chamuyo, piropos y mujeres histéricas
Por Maike Wiemar (Alemania)
maike.wiemar@hotmail.com
Nikki Froneman llegó a Buenos Aires con la idea de quedarse sólo unos meses. Ahora, vive en la ciudad desde hace tres años y estableció el Proyecto 34°S para promover y llevar adelante el intercambio artístico entre África y Latinoamérica. En esta entrevista cuenta qué opina de los porteños, cuál fue su peor momento y por qué cree que los argentinos tienen una doble identidad.
-¿Por qué eligiste Argentina para instalarte?
-En 2006 viajé por todo Latinoamérica y también pasé un mes acá y me gustó mucho. Me encantan los países latinoamericanos en general. Al principio me quería quedar en Brasil pero allí no encontré trabajo y, por lo tanto, decidí volver a Argentina. Llegué en abril de 2007 con la idea de quedarme unos meses y empecé a dar clases de inglés, como hacen todos los extranjeros cuando recién llegan al país. Después me di cuenta de la vida cultural y artística de Buenos Aires, del movimiento independiente y de la candidad de cosas internacionales que habían. Me quedé impresionada, pero me llamó la atención que nadie sabía nada de África o Sudáfrica, y mucho menos del arte o de la cultura sudafricana. Quería cambiar esto y una vez que me vino la idea de realizar un intercambio cultural entre los dos continentes tuve que quedarme más tiempo.
-¿Qué pensaste cuando llegaste a Buenos Aires?
-¡La ciudad me pareció muy europea!Mas porque estuve viajando por Centroamércia y Perú antes. Buenos Aires es enorme y ofrece muchas cosas increíbles. Estuve y cada día estoy soprendida de la creatividad que tienen los argentinos. La artesanía es espectacular, ¡me encanta! Lo que me impactó también es que los argentinos tienen una doble identidad. Por un lado su identidad artística y, por otro, la diaria de trabajador. En Sudáfrica, cuando preguntas a alguién “¿qué haces?” implica de qué vivís. Acá todo el mundo es director, músico, actor o fotógrafo. Al principio pensé ¡qué bueno que se puede ganar su vida así! Después me di cuenta de que la gente vive de otra cosa. Los argentinos tienen su trabajo común o su carrera pero su primera personalidad siempre es la del artista y se definen con su arte. Esto me pareció muy interesante.
-¿Qué opinan los argentinos de África?
- Los argentinos tienen un concepto muy idealista de África. Piensan que todo está perfecto ahí y que todos viven en campos verdes. Nunca interactuán con temas como la guerra, la pobreza o las enfermedades, esto queda afuera de su conciencia.Yo soy una persona muy optimista y quiero mostrar lo bueno de ambos continentes, pero tampoco es vivir en una burbuja.
-¿Cómo percibis a la sociedad argentina?
- Pues, los porteños, como la gente en cualquier ciudad más grande, son un poco más duros, más apurados y con una visión más abierta. Sin embargo, la mayoría de la gente, sobre todo en los pueblos, es muy cálida. Pero lo que es bastante difícil es entrar en la sociedad argentina y hacer buenos amigos. Está todo bien por arriba, pero me costó un montón hacer buenas amistades con argentinos, sigo teniendo más amigos extranjeros.
- ¿Y respecto a los hombres, en particular?
- Aquí los roles de los géneros son bastante definidos. En general, las mujeres tienen el pelo largo, son flaquitas y hablan de la moda. Los hombres argentinos tienen otras ideas de cómo funcionan las cosas. Acá no es común la amistad entre el hombre y la mujer. Existe, pero muy poquito y no en la forma que yo la conozco. Si tengo un novio que es un argentino típico no me puedo encontrar un sábado con mi amigo para tomar un cafecito. No pasa esto. Por un lado hay mucho respeto entre hombres y mujeres, pero cuando entran en estos roles, hay mucho machismo. Igual es así en todo Latinoamérica y creo que en Argentina son más avanzados. Por lo general, el argentino también es muy racista. Cuando algún problema surge, es típico que culpan a los peruanos o a los bolivianos. A la gente acá le gusta mucho pasar la culpa a otro, y si ese otro es extranjero, mejor. No digo que los extranjeros son ángeles, pero frases como “hoy trabajé como un negro” son muy comunes acá y no hay una percepción del significado.
¿Cuál fue tu peor experiencia en estos tres años que llevas acá?
-Creo que las peores experiencias las he tenido con mujeres argentinas histéricas. Se ponen locas de repente.. es como si fuesen bipolares, un día está todo súper bien y otro empiezan a gritar y a volverse histéricas.
-¿Qué es lo típico argentino para vos?
-¡El chamuyo y los piropos!¡Los Argentinos son maestros en chamuyar! En Sudáfrica los hombres blancos no te miran, pero acá la gente no tiene miedo de observarte. Y me gusta esto. Yo no tengo problema si me dicen algo lindo. Pienso “¡Ok. Gracias!” y sigo mi camino.
Algo típico para mi también es que los argentinos quieren saber todo. Si les preguntás por el camino, prefieren mandarte por cualquier lado antes de admitir que no tienen idea dónde queda tal lugar. Eso sí es muy argentino. Otra cosa que noté es que los hombres acá engañan mucho a sus mujeres y está totalmente aceptado en la sociedad. Una vez un taxista me contó que quiere mucho a su mujer pero que, cuando necestia algo más, se alquila una dominicana. Ahora, cuando veo al taxista siempre le pregunto “¿Y? ¿Cómo le va a la dominicana?”
31/10/2010
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