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Adopción en parejas del mismo género
Entre la opinión y la ciencia
Por la Dra Roxana Kreimer (*)

Mucho se ha opinado en estos días sobre la posibilidad de que personas del mismo género adopten hijos legalmente. La opinión, sin embargo, es la categoría más baja y endeble del conocimiento. Se limita a la adhesión o al rechazo y a lo sumo se complementa con argumentos que no requieren de mayores evidencias. ¿Perjudica en algo a un hijo que sus padres sean homosexuales?
Fulano opina que sí, mengano que no, Bergoglio declara que es una "pretensión destructiva al plan de Dios", etc. Esta pregunta no debería ser respondida con opiniones sino con diversos estudios que hayan examinado cómo efectivamente impacta en la vida de los hijos que los críe una pareja conformada por personas del mismo sexo.
No es que esté mal opinar, pero las políticas públicas deben estar basadas en instancias más objetivas, en estudios que examinen de manera más desapasionada e imparcial las normas que serán modificadas. ¿Pueden los resultados de los estudios ser manipulados? Sí, pero para evitarlo se utilizan dos sistemas de detección y corrección de errores. En primer lugar, la revisión de pares, que consiste en que antes de la publicación en una revista académica, el trabajo sea revisado por un mínimo de dos investigadores independientes que buscan detectar errores de metodología o de muestreo. Estos investigadores no se conocen entre sí, y ninguno conoce al que realizó el estudio. El segundo de los métodos para corroborar la efectividad del trabajo es la replicación de resultados y consiste en que diferentes grupos que investigan lo mismo corroboren los mismos datos o encuentren datos distintos, ya que en ciencia ningún dato aislado es conclusivo.
De los estudios realizados hasta el momento, ninguno evidencia que ser criado por una pareja conformada por personas del mismo sexo perjudique la salud mental del hijo.
Hay estudios que procuraron establecer si hay diferencias tales como determinados rasgos de personalidad, problemas psiquiátricos, y diferencias vinculadas con el concepto de sí mismo y el desarrollo ético e intelectual. Las únicas diferencias surgen de un estudio que encontró que los hijos de heterosexuales se ven a sí mismos un poco más agresivos, mandones, dominantes y negativos que los hijos de parejas de lesbianas, que se describieron a sí mismos y fueron vistos por sus maestros como más afectivos y más protectores de los niños más pequeños.
Cuatro estudios encontraron que no se sienten más infelices ni confundidos en relación a su género. Siete mostraron que no difieren en sus conductas o preferencias de género: no son distintos a los hijos de parejas heterosexuales en la elección de juguetes, ni en la de sus actividades, ni en la de sus programas de televisión favoritos, ni en sus elecciones vocacionales. Por último, un aspecto decisivo en este debate: ocho estudios publicados muestran que los hijos de padres del mismo sexo no tienden más a la homosexualidad que los hijos de parejas heterosexuales. Si lo pensamos con detenimiento, aún cuando hubiera más hijos que eligieran como pareja a personas del mismo sexo en el caso de ser criados por parejas homosexuales, eso tampoco sería un problema, ya que desde 1976 se eliminó a la homosexualidad del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales, pero ocurre que la elección sexual de sus padres no influye en su propia elección.
En temas como el de la adopción de hijos por parte de parejas conformadas por personas del mismo sexo, basar las políticas públicas en la evidencia científica es la condición de posibilidad para legislar en base al conocimiento y no a la mera opinión, a las creencias y a los prejuicios.
12/6/2010
* Lic. en Filosofía y Dra en Ciencias Sociales de la UBA. Especial para Traducir Argentina.
Todas las referencias a los trabajos académicos mencionados pueden ser encontradas en:
http://www.queerparents.org/intro.html
http://www.apa.org/pi/lgbt/resources/parenting-full.pdf
http://isocrat.org/science/children_of_ssp/effects.php
http://www.mentesana.net/ninos-criados-por-homosexuales-y-lesbianas/
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